A pesar de los años bisiestos, el calendario que se dice Juliano, no se aproximo lo bastante a los ciclos astronómicos, antes el año y calendario tenia unos minutos mas que el ciclo solar. Fue un error, muy importante, y que en realidad parece sin sentido, pero se fue juntando y acumulando, y casi en el 1100, la primavera surgió en marzo, adelantada, y no el 21 como debería ser. Esto hizo que se provocara una diferencia en el ciclo anual de diez días completos.
Así fue, que para mejorar este error, el papa Gregorio XIII le pidió a Clavius, astrónomo, que realizara un nuevo y moderno calendario. Fue en 1583 que el papa realizo la reforma al calendario, y este vinculaba de forma obligatoria al resto de los países a adaptarse y que pasara días por alto, aproximadamente 10 días, y así las estaciones caerían de forma correcta. Así se mejoro el error anual a solo segundos, y luego fue el papa quien introdujo al primero de enero como día del año nuevo.
Europa introdujo inmediatamente este nuevo calendario, pero aquellos países que eran protestantes, no quisieron y se negaron a hacerlo. Hubo problemas en Londres, muchos motines, que indignados se lanzaron a reclamar los días salteados. En EE.UU el presidente, en ese momento Franklin, aconsejo que se durmieran tranquilos en una fecha, y al comenzar el otro día, estarían automáticamente avanzados 10 días mas.
Uno de los países que conservo el calendario Juliano fue Rusia, que permaneció en dicho país, por 200 años mas. Después de la revolución Bolchevique, este le quito 13 días para ponerlo en combinación con el resto de los países europeos. Pero como la iglesia no lo acepto, hasta hoy sigue el calendario juliano y celebran así la navidad el 7 de enero.